Creado en 09 Diciembre 2013
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Entrevista con Tina Leisch, directora del documental sobre Roque Dalton. Dice que le gustaría filmar a las combatientes del FMLN

Por René Rodríguez Mina (*)

En noviembre, Tina Leisch presentó en Austria el documental Roque Dalton, ¡Fusilemos la Noche!, que recorre la vida del poeta salvadoreño. La cineasta cree, después de haber conocido a centenares de personajes que de una u otra forma estuvieron en la vida del literato, que si no hubiera sido asesinado por la dirigencia del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) andaría parrandeando en el San Salvador nocturno, en las luchas de los refugiados contra los muros administrativos de Europa y, sobre todo, su humor irónico, tajante, mordaz seguiría con él.

“Lo más lindo de este trabajo ha sido conocer toda esta gente combativa”, dice la documentalista austriaca que, en más de un momento de la filmación, temió ser “presumida” por hacer un filme del “poeta más importante de El Salvador” cuando profesionales del país habrían dado un toque “más guanaco”.

Esta entrevista fue hecha vía correo electrónico.  

Al conocer la obra, filosofía y pensamiento de Roque. ¿Cómo crees que Roque, si viviera, encajaría en nuestro tiempo?

Tuviera 78 años, pero por la risa y las mujeres que siempre le rodarían tendría 49. Mi edad. Andaría con nosotros, aquí en Austria, en los movimientos de los refugiados que luchan contra los muros legales y administrativos de la Fortaleza Europa; en El Salvador siempre estuviera trasnochando con los borrachos del Centro de San Salvador y en el día de pronto anduviera en una manifestación de los veteranos de guerra, contándoles chistes raros sobre gente con más o menos de dos pies... Me imaginó que habría escrito algunas novelas más que nos iluminarían algunos de los enigmas de la lucha de clases en El Salvador. Imagínate, una novela genial como el Pobrecito poeta que era yo sobre su tiempo en la guerrilla, ¡¡un Pobrecito guerrillero que era yo!! Hay un gran hueco en la literatura centroamericana porque falta esta novela irreverente, sarcástica, irónica sobre la época de las luchas armadas. De pronto, Roque Dalton nos habría ayudado a entender cómo y porqué unos revolucionarios se convierten en los asesinos que lo mataron.

¿En tu vida qué te ha dejado haber filmado la película?

Amistades tremendas. Lo más lindo de este trabajo ha sido conocer toda esta generación combativa, los amigos y amigas de Roque, porque la gran mayoría comprometidos hasta hoy, con la lucha, ha sido para hacer un mundo más justo, con sus historias, su sabiduría, sus experiencias revolucionarias; me enriquece a mí, a mi vida, a mis conceptos del mundo. Y espero que logre trasmitir un poquito de su sabiduría  al público a través de la película.

¿Qué te ha inspiró Roque Dalton, por qué una película sobre él?

Su poesía. La conocí cuando vivía en El Salvador en los tiempos de guerra, y el tono fresco, irreverente, anti solemne, y al mismo tiempo muy agudo, muy combativo: me robaba.

¿Cuál fue la parte más díficil en el rodaje?

Investigar sobre la muerte de Roque. Por dos años estaba investigando y no podía acercarme a la gente que en el tiempo del asesinato de Roque estaba dentro del  ERP y cerca de los asesinos. Tardó mucho tiempo hasta que por casualidad conocí un policía, excombatiente del ERP, que me abrió las puertas de sus amigos excombatientes. Y, a través de él, conocí a varios que estaban dispuestos a hablar. Lo horrible es que el hombre que me abrió las puertas al ERP, Gonzalo, murió bajo circunstancias muy raras el día de mi cumpleaños. ¿Te puedes imaginar que hasta hoy temo que su muerte podría tener alguna relación con su trabajo para la película? Mis amigos me dicen que no es así, pero ¿quién sabe?

Otra cosa fea fue cuando la asistente de producción recibió llamadas amenazantes que ya no siguiéramos investigando la muerte de Roque porque esto podría ser peligroso. Ya sabes, en tu país no es un buen chiste algo así.

¿Tuviste satisfacciones en la presentación en El Salvador?

Estaba súper nerviosa porque de pronto me di cuenta que era un poquito presumida por llegar desde el otro lado del charco y hacer una película sobre el poeta más importante de El Salvador.  Me imagino que hay varias cineastas salvadoreñas que hubieran podido hacer una película mucho más guanaca, más cerca de las idiosincrasias cuzcatlecas. Pero ya sabes: En Austria hay fondos para comprar cámaras, boletos de vuelo, pagar sonidistas y asistentes. En El Salvador hace falta; sin embargo, cuando caminamos después de la proyección por las calles de Santa Tecla (La Libertad) y llegaron algunas mujeres que nunca había visto y me abrazaron, de pronto me di cuenta que mi trabajo llenó un hueco de la historia cultural, de la historia de la cultura como arma, en la lucha de clases, sobre todo.

¿Cuál fue el país más abierto para las filmaciones?

Todos los amigos y amigas de Roque Dalton, en todas las partes del mundo, nos recibieron con brazos y corazones abiertos. Pero ni la CIA ni la Dirección de la Inteligencia Cubana ni los encargados de la inteligencia del ERP hablaron conmigo ni me promovieron documentos.

¿Cómo llegó a tu vida Roque Dalton?

 

¿Él personalmente? Te voy a decir la verdad: cuando estaba viajando la segunda vez de Viena a El Salvador, en Enero del 2011, iba medio dormida en el avión y de pronto escuche la voz de Dalton (que conocí de las grabaciones de lecturas de sus poemas sobre todo para la Radio Habana Cuba). Me habló. Pensé: “¡Que absurdo!” porque la idea de que los muertos estuvieran en el cielo y el que haya que abordar un avión para acercarse a ellos parece un cuento para niños que no cuadra muy bien con mis nociones materialistas de vida y muerte donde el lugar donde sobrevive el alma de un poeta marxista son sus libros. Pero bueno, lo escuche un poquito extrañada y él me dijo que había sido mucho más marxista y leninista y comunista de lo que menciono en mí guión. Le dije: “no me quiero meter demasiado, profundamente dentro de una historia de las corrientes y luchas ideológicas dentro de la izquierda revolucionaria de este tiempo”. Parecía que le daba un poquito de pena que yo ni siquiera quería mencionar sus peleas con el Partido Comunista Salvadoreño.

Le expliqué que mi documental iba a durar menos de hora y media y que mejor hacer una película que enamorara a la gente de él y su poesía y, después de haberla visto, la gente se pondrían a leer sus obras, y sería él, personalmente, quien les podría hablar de todas sus peleas.

¿Por qué Roque Dalton y no otro personaje?

A saber. Después de la victoria de Funes y del FMLN fue la primera cosa que se me vino a la mente: “Ahorita regreso a El Salvador para hacer una película sobre Roque Dalton.”

¿Existe otro personaje salvadoreño que te gustaría llevar a la gran pantalla?

Faltan películas sobre las mujeres combatientes del FMLN. Lil Milagro (Ramírez) y muchas más. También sería bonito un documental sobre la dimensión internacional de la lucha revolucionaria salvadoreña. Tanto de los internacionalistas que combatieron dentro del FMLN como  de los y las salvadoreñas que combatieron en las luchas de otros pueblos. También me parece muy importante abordar el tema del trauma. Aquí en Austria, en el 2011, Maja Haderlap (escritora austriaca) ganó el premio más importante de literatura de habla alemán, el Bachmannpreis con una novela que trata, de manera profunda, la historia de su padre que había sido guerrillero contra los Nazis y fue torturado atrozmente. La novela de Maja, “El Ángel del Olvido” habla con tanto amor de su padre que nunca podía cumplir con el rol del padre machista, patriarcal por el mero hecho del trauma por la tortura. Maja cuenta,  por primera vez, cómo el trauma del padre se cuaja en la estructura de la familia. ¡Imagínate, en 2011!, 56 años después del fin de la guerra, aparece la primera novela tratando la dimensión histórica, como ésta. El trauma está trasmitido dentro de las familias a las próximas generaciones.

Yo conozco y amo profundamente a hombres y mujeres que han sido combatientes del FMLN en la guerra, combatiendo para una causa justa y algunos de ellos y ellas fueron profundamente traumatizados. Y esto es un tema que no es ni representado ni tratado con seriedad. Los veteranos y veteranos hacen todos sus esfuerzos para sobrevivir económicamente. ¿Quién habla  de las cicatrices en las almas?

¿Cuáles son las satisfacciones que te deja la película?

Cada reacción me encanta, las criticas aún más que los elogios, Porque es  fácil decir: ¡Súper, Gran trabajo! Pero es un trabajo duro de hacer, una crítica profunda, de pensar, analizar, reflexionar de cómo hubiera podido ser mejor, qué es lo que no funciona; pero, de igual manera, estaré feliz si sirve para hacer que la gente hable un poco más de cómo utilizar el arte para la revolución y cuáles serán las revoluciones que queremos y cómo legar a un mundo justo.

(*) Colaborador de ContraPunto

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