Creado en 29 Julio 2013
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Entrevista en exclusiva con la cineasta austríaca Tina Leisch, directora del documental “Roque Dalton, Fusilemos la Noche” que se estrenó el 10 de mayo de 2013.

 

Por Claudia Marcela Marroquín

Fotografías Archivo/Cortesía

San Salvador- A 38 años del asesinato, en 1975, del poeta salvadoreño Roque Dalton, su vida es llevada a la pantalla en un documental elaborado por la cineasta Tina Leisch, quien se ha dedicado al cine y al teatro en Viena, reconocida por sus proyectos de teatro experimental con el abordaje de conflictos sociales.

La motivación de producir, por primera vez, un largometraje documental que plasme la vida del poeta surgió por el “encanto que producen sus poemas y textos”, dice Leisch, quien tuvo el primer contacto con la obra de Dalton en el año de 1989, durante su estadía en El Salvador.

La premier del documental se presentó el 10 de mayo en el Palacio Tecleño, en la ciudad de Santa Tecla, fecha en que se cumplían 38 años del asesinato del poeta, a manos de la dirigencia del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP).

La cineasta austríaca ha producido obras en donde ha reflejado temáticas como el programa de eutanasia de los nazis en Alemania. Además desarrolló un drama en donde comentó la lucha de los partisanos y partisanas slovenas en Carintia, en el sur de Austria.

Su primer trabajo para cine fue el documental “Gangster Girls” con el que ganó una mención especial en el Festival Viennale de Viena en 2008.

Ahora se convierte en la primera directora cinematográfica en producir un largometraje documental que refleja la vida de uno de los poetas más comprometidos que tuvo El Salvador: Roque Dalton.

En esta entrevista en exclusiva para ContraPunto, Leisch comentó acerca de la producción del documental.

 

¿Por qué escogió la figura de Roque Dalton para llevarla al cine siendo usted europea, una sociedad que muchas veces se mantiene un tanto alejada de los conflictos latinoamericanos?

 

Yo viví en El Salvador casi un año en el 89, en el tiempo de la guerra. Ahí conocí la poesía de Roque que me impresionó tremendamente. Después, regresando a Europa me topé con libros de Roque. Por casualidad, en la librería había el libro de Miguel Mármol que existe en traducción alemana. Encontré una edición del Libro Rojo para Lenin en una librería anticuaria y siempre me llamó la atención. Los leí inmediatamente porque eran como cartas desde El Salvador que me llegaban en forma de libros. Así fue que en el 2009 cuando el (Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional) FMLN ganó las elecciones, yo pensaba «ahorita quiero ver otra vez El Salvador» y como lo que más me había conectado con El Salvador en estos 20 años que yo no había pisado tierra salvadoreña, las impresiones más fuertes que me habían llegado desde Cuscatlán hasta Viena eran los libros de Roque Dalton, así surgió la idea de hacer una película de Roque.

 

¿De dónde viene la necesidad de retratar la vida del poeta salvadoreño en un documental?

 

Nace directamente del encanto que producen sus poemas y textos. Leer a Roque Dalton hace querer decirle a toda la gente: «¡Miren, oigan, lean! Son tan maravillosos estos versos. Vean ¡qué loco irreverente! Entierren sus prejuicios que las revoluciones latinoamericanas, son unas misas marxistas de pathos y solemnidad.» Desde el humor, la belleza, la precisión estética y, muchas veces al mismo tiempo, política de su obra, surge la curiosidad de saber más sobre su vida y las luchas políticas en las cuales él militaba.

 

¿Cuáles fuentes consultó para retratar la vida de Dalton?

 

 En Biblioteca Nacional en Viena no podía encontrar ni un libro sobre Roque Dalton. En la biblioteca de la Universidad tienen las traducciones al alemán del Pobrecito poeta y del libro sobre Miguel Mármol que ya había leído.

 

Tenía que empezar el trabajo con las obras que encontré en la biblioteca del escritor y traductor austríaco Erich Hackl, que es el coautor del concepto y guion de nuestra película. Los dos estuvimos completamente impresionados cuando nos llegaron desde San Salvador los tres tomos de la poesía completa, ¡no teníamos idea ni de la amplitud ni de la profundidad de la obra de Roque! Después encontramos más textos en las bibliotecas del Instituto Iberoamericano de Berlín y en bibliotecas en París. El trabajo más profundo sobre la obra de Dalton que podía leer fue quizás la tesis de Luis Melgar Brizuela «Las brújulas de Roque Dalton». También las publicaciones de la Casa de las Américas, las investigaciones de Horacio Castellanos Moya, Roger Atwood, nos ayudaron bastante.

 

 Para el conocimiento de la vida de Roque Dalton nos apoyamos sobre todo en los testimonios de sus amigos y amigas, familiares, compañeras de lucha, etc.

 

¿Cuál es el precedente que deja la producción este documental acerca de uno de los poetas más reconocidos en el país y a nivel internacional?

 

 En Austria la mayoría de la gente más joven no lo conoce ni nunca han escuchado de Roque Dalton. La gente más vieja, la gente que estaba en los movimientos de solidaridad con Cuba, con Nicaragua, con El Salvador en los años 70’s u 80’s del siglo pasado, entre ellos sí, siempre se encuentra alguien que dice “Roque Dalton, es mi poeta preferido”.

 

Roque escribió una poesía que merece ser conocida en todo el mundo. No sé qué puede lograr nuestra película, pero espero mucho que la gente salga del cine y diga “Ahora tengo hambre de leer a Roque Dalton. Me voy a comprar un libro de él”.

 

¿Qué apoyo recibió para la realización del documental?

 

Tenemos que agradecerle principalmente a la familia Dalton que acogió el proyecto con los brazos abiertos y nos brindó una ayuda tremenda. Sin la colaboración amable e incansable de Jorge y Juan José Dalton y Aída Cañas de Dalton no hubiera sido posible.

 

De la misma manera, los amigos y las amigas de Roque Dalton nos recibieron con amistad y confianza: El amigo de infancia Víctor Hugo Iraheta, el compañero de clase Luis Domínguez Parada. Los compañeros de la generación comprometida: Roberto Cea, Manlio Argueta, José Napoleón Rodríguez Ruiz y Tirso Canales. Breni Cuenca, las compañeras y compañeros en la lucha política: Eliza Meza Romero, Eduardo Badía Serra, Ricardo Castro Rivas, Alberto Ramos, Marco Hernández, Eduardo Sancho y muchos otros mas.

 

Toda esta gente maravillosa compartió sus recuerdos y sus experiencias políticas con nosotros y con nuestra cámara y nuestro micrófono, igual como lo hicieron amigos y amigas de Roque en Cuba, Praga, Nicaragua y México.

 

Manlio Argueta, escritor salvadoreño que participa en el documental "Roque Dalton, fusilemos la noche". 

 

 

¿Y de parte de instituciones?

 

Colaboramos intensamente con algunas organizaciones de la sociedad civil como La Fundación Santa Teresa, una organización para la juventud de Santa Teresa, Cantón San Pedro Nonualco. Hicimos varios talleres en los cuales los jóvenes de la comunidad leyeron, discutían y pusieron en escena textos de Roque Dalton. Leímos y discutimos poemas de amor y los ʺNoms de Guerrre“ con trabajadoras de sexo de la ʺAsociación Flor de Piedra“. Muy importante para entender el impacto que tienen los textos de Roque para estudiantes hoy día fue la colaboración con el Frente Universitario Roque Dalton (FURD).

 

La Policía Nacional Civil (PNC), especialmente el exdirector de la Policía Nacional Civil, comisionado Carlos Antonio Ascencio Girón, y el exsubdirector de Seguridad Pública de la Policía Nacional Civil, comisionado Hugo Armando Ramírez Mejía, nos brindaron apoyo importante, nos permitieron filmar en el Castillo que en los tiempos de Roque Dalton era el «Palacio negro». También pudimos hacer un taller literario con presos en una bartolina que dirigía el actor Giovani Misael Alvarado.

 

Lamento que al final muchas de las lindas puestas en escena que hicimos con actores de los grupos de teatro de Ana María Sorto, de César Pineda, no podían entrar en la película, ya que filmamos casi 100 horas de materiales y la película es menos que una hora y media…

 

Se va estrenar en El Salvador ya el próximo 10 de mayo ¿En qué otros países se tiene pensado proyectar la película?

 

Eso es un poco fuera de mi determinación, de mi decisión. Las películas se hacen, se entregan a festivales y la película hace su recorrido por el mundo que uno no tiene mucha influencia. Claro que todavía no sé cuándo, pero en este año va haber una premier en Austria también, pero lo demás depende un poco de la suerte de la película.

 

¿Cómo está estructurada la dramaturgía de la película?

 

La película cronológicamente cuenta la vida de Roque Dalton. Pero, ya sabe: 86 minutos son muy cortos para contar una vida llena de aventuras, pasiones conflictos políticos como los vivía Roque Dalton. No podíamos explicar todos los conflictos y luchas políticas que vivió Roque. No hay tiempo para explicar por ejemplo que en los años sesenta el Partido Comunista Salvadoreño mandó jóvenes a Cuba para entrenarse para la lucha armada, después abandonó la idea de la lucha armada por lo cual Roque finalmente se divorció de su partido. No podíamos profundizar el análisis de las razones del asesinato de Roque Dalton. Con solamente 86 minutos hay que dejar afuera muchas cosas interesantes. Claro que la película trata de poner la miel en los labios del público de conocer más su obra. Pedimos a nuestros protagonistas, los amigos y las amigas de Roque Dalton de leernos algunos de sus poemas. Pero tampoco pudimos profundizar en una amplía discusión de las tantas facetas de su obra.

 

¿Cómo fue el proceso de producción de este documental?

 

En mayo del 2009 se escribió una propuesta de cinco páginas que convenció al Ministerio de la Cultura Austríaca de darnos fondos para la investigación. Viajé a El Salvador a finales del 2009 para conocer a los amigos y familiares de Dalton y desarrollar algunas ideas de cómo hacer un documental sobre un protagonista muerto… lo que significa que siempre habrá un hueco, una gran falta, un vacío en el centro de la película. Estuvimos proyectando varios métodos de resurrecciones ateas, es decir, cinematográficas. De la más común, buscar actores que podrían actuar como Dalton; hasta la más filosófica: asumir que el alma inmortal de un poeta materialista es su obra. Así, serán los tres tomos de la poesía completa que actuarán como protagonista principal.

 

También se trató de evitar construir un monumento solemne para el poeta irreverente del cual él mismo se hubiera burlado.

 

Al final nos enamoramos de un método análogo, no muy serio y un poco burlón de la omniprepotencia de las animaciones digitales actualmente tan de moda: decidimos trabajar con ampliaciones de tamaño natural de las fotos de Roque que cargaríamos con nosotros de filmación en filmación, a ver qué pasaba con ellos.

 

Se lee, se piensa, se escribe un concepto junto con Erich Hackl que es un escritor muy reconocido en Austria, con mucha experiencia que escribió varias novelas sobre temas de América Latina y con él desarrollamos el concepto. Él conoce muy bien la obra de Roque Dalton y él me ayudó a escribir el concepto.

 

Escribimos un guión, Erich Hackl y yo, y con este conseguimos el dinero para las filmaciones. En el 2011 filmamos en San Salvador, La Habana, México, Nicaragua, Praga y Viena.

 

¿Por qué del nombre «Fusilemos la noche», un poema tan hermoso de Roque? ¿Cuál fue la motivación de titularlo así?

 

Porque es llamativo, porque es poético y también el «fusilemos» tiene un poco esa obsesión por la lucha armada que él tenía.

 

 

 

Nina Serrano, poeta, también participa en el documental sobre el poeta salvadoreño.

 

 

Desde 2009 se viene gestando este documental y ahora, luego de cuatro años, finalmente se va a estrenar ¿Qué fue lo más complejo de la producción de este filme?

 

Hacer un documental es una aventura. Usted tiene una idea de lo que quiere contar, pero la realidad es traviesa, muchas veces, o tímida o vanidosa. No siempre es fácil llegar a captar en una imagen contundente algo que usted en una frase fácilmente puede decir. Usted puede escribir los guiones más lindos del mundo, pero ¿qué va hacer, si la realidad no quiere desempeñar el papel que le había dictado su guión? También muchas veces se filman cosas muy lindas, conmovedoras, pero al final no caben en la película. Por ejemplo, mi idea desde el principio era trabajar con jóvenes en El Salvador y en Cuba y hacer puestas en escena de varias poesías.

 

Hicimos bastantes de esas puestas en escena pero al final una sola de esas escenas entró en la película. No porque fueran mal filmadas o mal interpretadas. Pero a un cierto momento decidimos, Karina Ressler, la editora y yo, que la dramaturgía no permite hacer demasiados desvíos. Por estas razones lo que más me costó fue el proceso de edición, estuvimos editando más de dos años, porque teníamos casi 100 horas de material. Hay gente que me dio una entrevista de una hora, pero hay gente que me habló dos o tres horas y al final usted utiliza un minuto.

 

¿En qué otros países se grabaron las partes del documental?

 

La mayoría en El Salvador, después en Cuba, también hice dos entrevistas: una con Ernesto Cardenal y una con Henry Ruiz, el comandante del Frente Sandinista en Managua. Filmé una entrevista con Eraclio Zepeda y Carlos Jurado, dos amigos de Roque Dalton que con ellos había compartido el tiempo de los 60 en Cuba y los fue a ver en México. Después filmamos en Praga, porque Roque con su familia vivió tres o cuatro años en Praga. Ahí encontramos un chileno, Rafael Moreno, que conocía a Roque Dalton en los años 60.

 

Después en Viena bien que nunca los Dalton vivieron en Viena pero cuando vivían en Praga siempre se fueron a Viena para renovar los pasaportes. Podría haber sido cualquier ciudad europea para contar que los Dalton viajaron por toda Europa, pero en este caso es Viena porque es mi ciudad.

 

¿Cómo fue la aceptación de la gente que no tuvo contacto con Roque, más allá de su poesía, para colaborar en la realización del documental?

 

Bueno yo veo que toda esa generación que vivió la guerra y que estaba a la parte de la izquierda, dentro o simpatizando con los movimientos populares o la guerrilla, toda esa gente sí conoce a Roque Dalton. Nos fuimos a un mercado, a la Plaza Libertad, en una Plaza Pública en Cojutepeque, con los tres tomos de Roque Dalton y pedimos a la gente que nos leyeran algo y mucha gente lo conoció y no solamente un poquito, sabían que Villalobos lo mató y que vivía en Cuba y en Praga. En la película salen algunas de esas entrevistas, hicimos mucho más. La gente más joven que no vivió ese conflicto, menos lo conocen. Me imagino que ahorita con el gobierno de izquierda sí van a empezar a leerlo un poco más en las escuelas.

 

¿Cuál es la apreciación que tiene sobre la obra de Roque Dalton?

 

Es tremenda. Es tremenda por su humor, es tremenda por la agudeza con que critica circunstancias políticas injustas. Es tremenda por la precisión y el ingenuo de como utiliza el lenguaje, o mejor dijo: los lenguajes. Porque habla la lengua de las trabajadoras de sexo con la misma habilidad como conversa con los filósofos materialistas. Escribió cosas que intervienen muy precisamente en un momento histórico y hay que conocer la historia de las luchas de clases en América Latina para bien ubicar los. Pero la gran mayoría de su obra es universal, usted lo puede dar a leer a alguien al otro lado del mundo y le va tocar. Poemas como "Como tú", "La desnuda", Acta" , "Vida, oficios", "Elegía vulgar para Francisco Sorto" por ejemplo conmueven y hacen pensar a la gente y la llaman a luchar contra las injusticias. Por esto es una literatura que además de artísticamente importante la necesitamos, toda la gente en el mundo quienes lo queremos cambiar.

 

¿Qué opina de la nueva información que desmiente la hipótesis de los asesinos de Dalton, que él era agente de la CIA?

 

Naturalmente no me sorprendió. En tres años de investigaciones, filmaciones, después de haber hablado con decenas de personas que conocieron personalmente a Roque Dalton, estoy convencida de que él nunca hubiera trabajado ni para las dictaduras latinoamericanas ni para el imperialismo. Colaborar con la CIA para Dalton hubiera significado el suicidio moral y político.

 

Solamente encontré dos personas que lo dudaban: uno por ser un periodista sensacionalista a quien le gusta desarrollar hipótesis provocadoras porque con esto en la prensa amarilla se gana la plata. El otro por haberse convertido de marxista militante a anticomunista militante y quien así trata de exculpar su propia traición.

 

Yo no creo que los responsables de la muerte de Roque, ni el presunto instigador Edgar Alejandro Rivas Mira, ni el presunto asesino Joaquín Villalobos, ni su presunto auxiliar Jorge Meléndez lo hayan creído. Supongo que lo usaron como excusa por su crimen.

 

Pero queda abierta la pregunta realmente interesante: si entre los asesinos había alguien infiltrado de la CIA. Es realmente una pregunta interesante: Fueron izquierdistas rígidos, deslumbrados de su propia infatuación y de su paranoia, de cerrazón y torpeza. O como lo dice Eduardo Sancho: “Revolucionarios que ven los enemigos hasta en la sopa”. ¿O es que Villalobos que hoy día trabaja para la derecha de verdad siempre trabajó para la derecha?

 

A ver si la CIA o la dirección de Inteligencia Cubana desclasificarán un día documentos para aclarar este punto…

 

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