Creado en 04 Julio 2010
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Por Jorge Boccanera

Entrevista a Juan José Dalton, realizada por el poeta argentino Jorge Boccanera. 

 

SAN SALVADOR- La idea del gobierno de El Salvador de realizar un homenaje a la figura del poeta Roque Dalton, ejecutado en 1975, generó una fuerte polémica por el rechazo que expresaron sus familiares, que reclaman que el Ejecutivo propicie una investigación sobre su muerte y no encubra a los culpables.

 

 

Cuando se cumplieron dos meses del aniversario 35 de la muerte y 75 de su natalicio, la familia de Dalton renovó su reclamo de que los responsables cuenten la verdad de los hechos y den información sobre sus restos.

 

El poeta nacido en 1935, militante del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), fue acusado de traidor y agente de la CIA por la conducción de esa organización de la izquierda salvadoreña y ejecutado el 10 de mayo de 1975.

 

Entre quienes condenaron a Dalton figura Joaquín Villalobos, ex comandante guerrillero, a quien los hijos del poeta señalan como autor material del crimen.

 

Otro inculpado es Jorge Meléndez -alias "Comandante Jonás"-, actual funcionario del gobierno que preside el periodista Mauricio Funes, quien llegó al Ejecutivo como candidato del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).

 

Villalobos, tras su paso por el ERP, pasó a ser uno de los dirigentes del FMLN y, una vez terminado el conflicto, se marchó a estudiar a Inglaterra y devino en consultor para reducción de conflictos internacionales. En los últimos años, asesoró a gobiernos de Colombia y México.

 

Los hijos del poeta, Juan José, periodista, y Jorge, cineasta (hay un tercer hijo, Roque Antonio, muerto en combate), reclaman que los involucrados rompan el pacto de silencio que mantiene sobre el hecho y que el gobierno del presidente Funes destituya a Meléndez.

 

Entrevistado por Télam, Juan José Dalton advirtió que "el tema se agudizó con las intenciones del gobierno de rendirle una serie de homenajes" a su padre, lo que es "inconsecuente, ética y moralmente, mientras proteja a uno de sus victimarios".

 

Ya antes de ser funcionario del actual gobierno, Meléndez había sido denunciado por la familia Dalton: "Fue cuando lo nombraron concejal de la Alcaldía de San Salvador, gobernada por una alianza de izquierda, entre 2007-2009".

 

Autor de una obra literaria que cruza la búsqueda formal con la denuncia, Roque Dalton cuestionaba la línea militarista del ERP, lo que le valió ser apartado, calumniado y asesinado junto a otro integrante de esa organización, Armando Arteaga.

 

Su hijo Juan José explicó que "en esa búsqueda por la verdad" acudió el pasado 14 de mayo a la Fiscalía General de la República a "demandar que se investiguen ambos asesinatos".

 

"Presentamos las declaraciones de Villalobos y de Meléndez como pruebas y confesiones de su culpabilidad en el asesinato. Meléndez dijo públicamente que sabía, que él estuvo ahí y que iba a hablar cuando le diera la gana. Aún así, el presidente Funes lo sigue considerando un `genuino colaborador`", relató.

 

Agregó el periodista que su familia tiene decidido no participar de ningún acto gubernamental para homenajear al poeta, y desautorizó el uso del nombre, la imagen y la obra de Dalton por parte de las instancias de gobierno, "incluso de la Presidencia de la República".

 

Sobre el pacto de silencio, mencionó también al jefe del ERP, Edgar Alejandro Rivas Mira, desaparecido de la escena política en 1976 con los fondos de la organización: "Él y sus sicarios mataron a más personas; hay casos ocultos que deben ser aclarados".

 

Para Juan José, el ERP (organización que se integró al FMLN, que disputó el poder por las armas en El Salvador entre 1980 y 1992) era partidario de un militarismo con "visos de maoísmo; de cuando los chinos comunistas apoyaban a Pol Pot y eran furibundos detractores de las políticas de distensión".

 

"Yo creo -consideró Juan José Dalton- que en el seno de la izquierda prevaleció el criterio del pragmatismo y de la conveniencia política por sobre la ética y la moral. Villalobos es cada vez más una farsa. Sus tesis rimbombantes terminan en fracasos".

 

"No hay diferencia entre un general que masacró al personal de un hospital en plena guerra civil y estos ex jefes guerrilleros que asesinaron a sus compañeros para cortar las disidencias. A la hora de defenderse, reclaman lo mismo: que las víctimas callemos. Lo peor es que un estado democrático, como dice ser El Salvador, les brinde esa impunidad", protestó.

 

Sobre la circulación de la obra de su padre, autor de libros tan importantes como "El turno del ofendido" y "Taberna y otros lugares" expresa: "Sus poemas son símbolos nacionales, pero la difusión no ha sido fácil, porque teníamos 20 años de gobiernos conservadores".

 

El periodista destacó que, con todo, "Dalton es nuestro autor más publicado, más vendido, criticado y estudiado en el mundo; un pilar indiscutible de la cultura latinoamericana; la conciencia crítica y el dedo acusador contra la corrupción y el autoritarismo".

 

"Hay quienes sostienen que hay dos salvadoreños universales: monseñor Oscar Arnulfo Romero y Roque Dalton, que deja una herencia cultural de valores y de identidad sin paralelo a nivel nacional. Es el intelectual más destacado y un paradigma moral: el intelectual al servicio de su pueblo".

 

Numerosos escritores argentinos repudiaron en su momento el asesinato de Dalton, entre ellos Juan Gelman y Julio Cortázar, quienes llegaron a conocerlo y a considerarlo entre los intelectuales más lúcidos de América Latina. (Télam).

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